Guerra EEUU-Huawei, Trump vs China

Hacía mucho que no escribía en Laralba, más por falta de tiempo que por ganas, incluso tengo varias ideas en mi coco, que todavía no he podido plasmar en letra, pero voy a aparcar un poco todo ello para hablar de la guerra EEUU-Huawei, no sólo porque el tema da para un artículo (y para un guión de película también), si no porque últimamente me encuentro hablando de este tema día sí, y día también, y es que ser informático y propietario de un móvil Huawei P20 da pie a ello.

Además me sorprende la “desinformación” creada por muchos medios de comunicación respecto al caso. A veces tengo la sensación de que este tipo de noticias tecnológicas, es dada por un periodista, que estoy seguro es super-profesional y un auténtico hacha en su trabajo, pero no tiene ni idea de tecnología, dando como resultado un cóctel de datos a veces contradictorios. Sin ir más lejos, recientemente escuché en una radio de las buenas, de las que dan confianza, que en resumidas cuentas para los propietarios de un Huawei nuestro móvil se convertía en un ladrillo-pisapapeles, sin poder usar la aplicaciones de Google, la tienda de referencia Play Store, etc… sin embargo, esto no es así, y no es que el periodista pretenda engañar, simplemente que ha mezclado afirmaciones de unas cosas para otras.

Así que si os parece bien, comenzamos la historia…

Lo primero de todo, contar cómo surge el desaguisado, Huawei es una empresa tecnológica china, muy china, que estratégicamente es muy importante para dicho país, y que ha estado siempre influenciada y muy ligada al gobierno de Pekín. Huawei, además de móviles, que es por lo que suena a la mayoría, hace prácticamente de todo (procesadores, portátiles, servidores, equipos de comunicación y red…), y destaca especialmente en su capacidad de innovación y desarrollo de la tecnología de comunicaciones 5G.

El 5G es la próxima generación de comunicaciones de telefonía móvil, para al que esto le “suena a chino”, cabe recordar que no hace tanto pasamos del 3G al 4G, de modo que cuando nuestro móvil tenía cobertura 4G, navegaba mucho más rápido que con 3G… Pues este salto generacional que viene es parecido, pero mucho más a lo bestia, el 5G multiplica exponencialmente las posibilidades del 4G. Y como es lógico, el que domine el mercado tendrá un protagonismo importantísimo a nivel mundial, hablamos de Internet de las cosas IoT, coches autónomos conectados, inteligencia artificial, etc…

¿Que ocurre? pues que Huawei posee 2 años de adelanto tecnológico respecto a sus competidores en tecnología 5G, no hay nadie a su nivel, y al menos hasta ahora, son los que previsiblemente iban a llevar el peso del despliegue de esta tecnología a todo el mundo. De hecho, a día de hoy, la mayor parte de operadoras telefónicas ya utilizan equipamiento Huawei en sus comunicaciones por su buena relación calidad-precio.

Todo lo anterior, no gusta ni un pelo a EEUU, que ya con Obama dió alguna pataleta, tanto con Huawei, como con otra marca china: ZTE, que al igual que Huawei tiene teléfonos, pero dónde destaca en el tema de telecomunicaciones. Aún menos le gusta a Donald Trump, que es quién ha originado el lío. Y es que para EEUU está muy bien que China sea la fábrica del mundo, pero no que les adelante tecnológicamente por la derecha. Así, mientras Europa se queda como es habitual pasiva ante lo que se viene encima, EEUU ha decidido que serán ellos quienes lleven el peso del  5G, para lo cual, hay que cargarse a su única competencia, el actor chino.

El modo de llevarlo a cabo es muy sencillo, Trump acusa de espionaje a Huawei, y pasa a la empresa a una especie de lista negra para salvaguardar la seguridad nacional. A partir de aquí, ninguna empresa americana puede hacer tratos con Huawei, ni en lo relativo a compra de equipamiento, ni transferencia de tecnología, absolutamente nada.

Como nota añadida, la acusación de espionaje se realiza sin aportar ningún tipo de prueba. Además resulta cuanto menos irónico, que sea EEUU quién realice la acusación, cuando está demostrado que su agencia NSA ha espiado y espía a millones de personas de todo el mundo, incluyendo mandatarios de alto nivel de países aliados. Y dónde empresas privadas americanas como Facebook, constituyen una herramienta más para obtener datos de personas sin que nadie levante la voz.

¿Y cómo te afecta todo esto?

Desgraciadamente, en este mundo globalizado, todos estos líos ajenos suelen tener consecuencias, siempre está el ejemplo típico de EEUU se enfada con un país de oriente medio, y a tí te cuesta más repostar gasolina. Pues esto no va a ser menos.

Ninguna empresa Americana puede tratar con Huawei, y las consecuencias para alguien como tu o como yo son:

Móviles

Todos los móviles de Huawei tienen como sistema operativo Android, de la americana Google, así como los servicios relacionados a Google (Play Store, Google services, Photos, Gmail…). Una vez Google tiene vetado trabajar con Huawei, sucederán 2 cosas:

Si ya tienes un móvil Huawei, podrás seguir utilizando el móvil sin problema. Google no va a cortarte el acceso a la Play Store, ni dejará de funcionarte GMail, Whatsapp o cosas parecidas, tal y como se está oyendo en diversos medios de comunicación. Sin embargo, te adelanto, será muy complicado que te lleguen actualizaciones de Android.

Recientemente Huawei publicó el listado de móviles a los que llegaría Android 10 Q (la última versión), no creo que eso llegue a materializarse. Además las actualizaciones de seguridad periódicas que el fabricante saca junto a Google, también están entre dicho.

Esto afecta sobre todo a los teléfonos de alta gama, que suelen acceder a 1-2 años de actualizaciones. Los gamas media o baja ni lo notarán, ya que por si no lo sabías, los fabricantes con Android, no suelen molestarse en proporcionar actualizaciones en esa gama de dispositivos.

El resumen es que si tienes un Huawei tipo Mate o Pro, que te ha costado una pasta, es de recibo tengas acceso a las actualizaciones pertinentes de Android, que al final suponen una mejora funcional y de seguridad para el dispositivo, y con todo este tinglado, eso no será posible. Otro tema, es ver cómo evoluciona todo, y si podrás de alguna manera solicitar una compensación a Huawei, Google o quién sea.

Para los nuevos móviles Huawei que vayan a salir al mercado, las cosas pintan peor. No podrá hacer uso de Android tal y como lo conocemos. Y aquí hay que explicar lo siguiente, Android es libre (versión AOSP), pero no es libre el Android con Google services que habitualmente usamos. Es decir, lo que se rumorea es que Huawei utilizará la versión open de Android como base, pero al no tener la posibilidad de usar los servicios de Google, tendrán que hacer frente a muchos inconvenientes, ya que AOSP no posee ningún tipo de funcionalidad en la nube. Por ejemplo, no tendrá Play Store, tendrá que montar su propia tienda de aplicaciones o la de un tercero, no llevará aplicaciones de Google preinstaladas (Maps, Photos, Gmail), no será posible realizar la sincronización nativa con nuestra cuenta de Google, etc… Esto pone las cosas muy difíciles. Además hay que tener en cuenta que el impulsor y en definitiva la base de Android, es el propio Google, es imprescindible llevarte bien con ellos para ser competitivo tecnológicamente en el uso de dicho sistema operativo.

Portátiles

Es posible estés disfrutando de un Huawei matebook, se trata de portátiles con una excelente relación calidad precio. Si es así, te puedes encontrar una situación parecida a la anterior.

Los matebook vienen con sistema operativo Windows, de la americana Microsoft. Si ya tienes el portátil, te seguirán llegando las actualizaciones de Windows, con Microsoft en ese sentido no habrá problema, pero será difícil te lleguen actualizaciones de drivers, ya que los componentes son también de empresas americanas (Intel, Boradcom…).

Respecto a nuevos portátiles que Huawei pretenda vender, prácticamente es imposible que pueda seguir con el negocio. Por un lado no podrá a partir de ahora usar Windows en ellos, la única alternativa es instalar el sistema operativo Linux, que aunque es genial, no ha triunfado, ni probablemente triunfará nunca en escritorio, y por otro lado, el más complicado, no podrá utilizar componentes de empresas americanas (procesadores Intel o AMD, chips broadcom, tarjetas Nvidia…) en este sentido es imposible no pasar por EEUU. Irónico también, todas las anteriores empresas americanas, fabrican en su totalidad en China.

¿Qué pasará ahora?

Difícil pronosticarlo, a Huawei se le complica por momentos el escenario, recientemente ARM (británica) ha anunciado que también corta lazos, eso quiere decir que Huawei, aunque es de las pocas empresas que hace sus propios procesadores, no podrá por tema de licencias y royalties seguir con ello, es decir, no podrá hacer procesadores para sus móviles (todo pasa por el diseño de ARM). Vodafone (británica) también ha anunciado que deja de trabajar con Huawei, es decir, se le corta las alas del despliegue del 5G también en Europa. Además, varios países, como Australia o Japón, también han vetado en este sentido a Huawei.

Sorprende quizá la actitud de Europa, que dependiente desde hace años de las tecnológicas americanas, podría seguir beneficiándose y trabajando con la empresa más puntera en 5G, suponiendo una oportunidad para posicionarse como potencia mundial, en lugar de eso, contribuye al veto, aunque no de manera oficial.

En fin, sin liarnos más en la historia, a priori ahora se presentan 3 escenarios:

  • Puede, que como ocurrió hace unos años con ZTE, con el paso del tiempo la pataleta de Trump evolucione para menos, y China-Huawei cedan en lo que EEUU realmente quiere, normalizando la situación (al caso, por lo pronto EEUU ha concedido una moratoria de 3 meses en el veto).
  • Puede que China se cabree, contrataque y logre un cambio en la situación. Por ahora hay una especie de guerra fría, con el presidente chino amenazando con cortar el envío de materiales raros a EEUU, imprescindibles para su industria tecnológica. Pero esto siempre tiene un efecto rebote para ellos (pérdida de empleo, exportación…)
  • O puede que simplemente esto siga desarrollándose como hasta ahora, y Huawei pase de ser un actor importantísimo a nivel global en el mundo de las comunicaciones, a operar únicamente en su país de origen y aliados.

Si tuviera que apostar, probablemente lo haría para con la primera opción, pero 1, no me gusta apostar, y 2, no me sobra dinero para apuestas.

Mientras tanto, al menos como propietario de un Huawei P20, me queda un gran sin sabor de boca, este móvil es sin duda el mejor que ha pasado por mis manos, por primera vez en años no tengo que cargar el móvil cada noche, la batería me dura entre 2 y 3 días (por ejemplo el Samsung S9 de mi mujer sufre para llegar a final del día), hace unas fotos increíbles, posiblemente posee la mejor cámara del mercado (o la tenía, porque ya salió el sustituto P30, que además trae un zoom inverosímil), y el resto de cosas son sencillamente fantásticas: no se calienta, la respuesta es inmediata, la capa de personalización de Huawei es de las pocas que me gustan en Android, etc… y todo ello, a un precio muy inferior a la competencia. He usado Google Nexus, Motorola, Samsung, Sony y sin duda, la experiencia con este terminal de Huawei está muy por encima, sin embargo, me da en el hocico, es la última vez que utilizaré un dispositivo de ésta marca.

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