Free covid

Estando como estamos, y comprobando que lo que se avecina es aún peor, me he dicho ¿por qué no? Vamos a dar algo de vidilla a este blog, vamos a hablar del concepto free covid, vamos a desahogarnos un poco.

Free covid no es más que una especie de certificado de calidad, que se quiere promocionar en distintos sectores (turismo, hostelería, alimentación…) y básicamente persigue que determinados establecimientos puedan promocionar que están libres de covid-19 (con el típico cartelito en la puerta, con el banner en su web corporativa…y cosas por el estilo). 

¿Esto garantiza que realmente no te cojas el bicho allí? Ni mucho menos, simplemente indica que el establecimiento de turno sigue unos procedimientos de uso, desinfección y limpieza… de sobra conocidos (ojo, que el hecho de que tenga la normativa interna, no quiere decir que la cumpla).

El Free covid además, puede ser en plan cachondeo, me pego una pegatina guapa en el escaparate de mi tienda, porque sí, porque entro cada día y no veo coronavirus por ningún lado, o algo más serio, en plan me dejo los ahorros en una certificación tipo AENOR de buenas prácticas contra el COVID-19 (para algunos esta pandemia es una oportunidad de negocio más).

En todo caso, creo que todo lo anterior da pie a hablar sobre los espacios “Free covid” de verdad, esos lugares o circunstancias en las que es totalmente imposible un contagio, y merecen disfrutar de ese sello de calidad para tranquilidad de todos. 

Trataremos de no entrar en demasiados detalles técnicos, al fin y al cabo los que saben: virólogos, expertos en aerosoles y en general grandes epidemiólogos de categoría mundial, ni tan siquiera tienen clara la naturaleza de estas excepciones tan extraordinarias. Estos son algunos ejemplos “Free covid”:

El Congreso de los Diputados:

Probablemente no hay lugar más seguro en el planeta tierra, está el congreso de los diputados y el polo norte, se trata de algo excepcional, más teniendo en cuenta España es el tercer país de Europa con más mortalidad por coronavirus, sólo detrás de Rumanía y la República Checa (por cierto, menudo top).

Pongamos por ejemplo la reciente moción de censura al gobierno, durante 2 días de manera ininterrumpida políticos de todos los colores han subido a un mismo púlpito, frente a un mismo micro, y han estado rajando horas y horas, réplica tras réplica, y lo han hecho además sin mascarilla (todos). Lo lógico es pensar que este proceder es una locura, pero la realidad es que el Congreso merece una pegatina guapa de Free covid. Literalmente podrías lamer el micrófono del púlpito, y 100% seguro estarías libre de coger coronavirus (otra cosa pues no sé).

Y seguro que alguno piensa, ojo, que alguno como Pablo Iglesias o Santiago Abascal… han pasado por la covid-19. Pues lógicamente se lo han cogido fuera, probablemente en alguna barbacoa guapa en su chalet, y es que cuando tienes casoplón digo yo que lo suyo es sacar partido al jardín. Pero pensadlo lógicamente, los palos que recibió por ejemplo Iglesias porque estando con covid seguía paseándose a sus anchas por el Congreso, sin cuarentena seria, pues está claro el motivo, él no puso a nadie en peligro, es un espacio Free covid, el virus se desintegra si trata de salir de su cuerpo y entrar en otro, realmente se le criticó sin razón alguna, y más de un medio debiera rectificar y pedir perdón.

Vamos a ver, como se explica si no, que personas como Pablo Iglesias o Santiago Abascal puedan estar allí tan tranquilos, incluso infectados, ya no se trata sólo del covid-19, se trata del peligro de infectarse con un covid facha en el primer caso, o un covid comunista en el segundo (vaaaaale, sabemos que exageran con los estereotipos, se traducen en votos de cabezas huecas), pero en el fondo seguro les acojona un poco un contagio del otro. O imaginemos a Rufián, o al portavoz del PNV al que nadie pone cara ni nombre, pero gestiona las perras a nivel nacional, ¿que podría pasar si cogen un virus sin 8 apellidos catalanes o vascos?… ¿están intranquilos? pues lógicamente no, estamos en espacio Free covid, cero peligro. De hecho podrían trasladar a enfermos críticos a este lugar, teniendo en cuenta sus propiedades excepcionales, casi mágicas, es posible que además de no generar contagios, sea capaz hasta de curar.

Y con esta tranquilidad, como es lógico, los diputados ya no se cortan un pelo, con lo que es común verlos con la famosa mascarilla de bufanda, o directamente sin mascarilla por todo el hemiciclo, todo ello en el contexto de distanciamiento social poco, y es que hacen como que se pelean mucho, pero realmente allí se huele a compañerismo de verdad, y las charlas, el fumete con los colegas, sean del color que sea, pues mejor sin mascarillas ni historias, que estamos en espacio Free covid:

https://twitter.com/Esparroqui/status/1304098251566702600?s=20

Además ya que sale el tema, no puedo evitar sino hacer un apunte sobre la mascarilla de bufanda, que a mi parecer es parte protagonista de la tragicomedia de la pandemia. Por si hay dudas, llevar la mascarilla con la nariz fuera es como llevar el casco de la moto debajo del sobaco, entonces ¿qué sentido tiene? no te proteges, no proteges a los demás y reventarás tus orejas, forzándolas a un estado similar a las de Carlos de Gales.

Bueno pues es que además, esto en la realidad se traduce a que si llevas la mascarilla de bufanda, realmente es como que la llevaras bien puesta, puedes pasar delante de la policía, entrar en el super, estar en el congreso… y nadie te dirá nada porque llevas la mascarilla, aunque claro, esta metodología hace igual que tenerla en el bolsillo.

Sinceramente me surge la duda, de si este invierno bastará como el año pasado, y si con ponernos bufanda o braga en el cuello podremos dejar definitivamente la quirúrgica en casa, metidos en el contexto, además de lógico, al menos evitaría catarros de garganta.

La Televisión:

Pocas situaciones tan seguras y libres de contagio, como tomar una taza de té (agua, café, ginebra, pacharán o lo que Dios quiera que tengan esas tazas de invitado)  al lado de Pablo Motos, o compartir una infidelidad en el sofá de Sálvame junto a Jorge Javier y otros 10 invitados más, o cantar a viva voz en el programa de talentos de turno, o cocinar en un concurso de moda, todos juntos y de buen rollo, o simplemente hacer un edredoning en cualquiera de los realities de la 5.

Para una persona normal, que pasa todo el día con la mascarilla puesta, con el colocón y dolor de coco asociado, día tras día, termina resultando duro (que alguien lo reconozca por favor), llevar la mascarilla las típicas 12-14 horas día es un suplicio, es de ganarse una medalla.

Y aunque sabemos que los políticos y la gente de la tele no la necesitan, estaría bien que dejaran de tratar de convencernos que llevarla no es para tanto, porque además de mentira cochina, está feo opinar sobre algo que no conoces. 

¿Y por qué en la tele no hay bicho? Una posible explicación que barajan expertos, es que el virus se desintegra si hay una cámara cerca, de hecho es probable que en lugar de vacunas la solución pase por fabricar cámaras de TV y repartirlas entre los ciudadanos, dejémonos de farmaceúticas y hablemos con Sony, Canon y demás fabricantes serios, que además no tienen más efectos adversos que aumentar nuestra estupidez, cualidad que de todos modos ya está descontrolada. Yo, por lo pronto, apuesto por forrarme en la bolsa, no invirtiendo en Pfizer, Moderna o Pharmamar, sino en fabricantes de cámaras, será el nuevo pelotazo.

Además, por si no fuera poco que son espacios Free covid, debemos considerar que los profesionales de la tele se hacen PCR periódicamente, y si, vaaaale que éstas no son efectivas 100% (si no que se lo digan a Lance Stroll), pero si sumas espacio Free covid + PCR, pues estás más seguro de covid-19 que en la casa de Peppa Pig. 

Y menciono, al bueno de Lance Stroll, porque es un buen ejemplo de cómo funciona el tema de PCRs en estos mundillos profesionales. Lance es un piloto de Fórmula 1 del equipo Racing Point, famoso por estar allí más por el dinero que por su talento (¿a que no adivináis qué equipo compró su padre?), y por haber protagonizado un caso cuanto menos curioso. Y es que durante el pasado GP de Rusia, tuvo síntomas claros de coronavirus, pero todas las pruebas PCR de la F1 daban negativo, 15 días más tarde, llegó al GP de Nürburgring en la misma situación, es más, ni tan siquiera estuvo en condiciones físicas de correr, eso sí, al día siguiente de acabar el gran premio, ya por fin dió positivo. Resumiendo, 20 días para obtener un positivo, cuando tenía síntomas claros desde el primer momento, y eso a pesar del nº de tests en un mundo tan profesional y con tantos medios como la F1.

¿Cómo podría haberse librado Lance del contagio? pues está claro, simplemente si se hubiera dedicado a la política o a ser presentador de la tele, que además es probable se le diera mejor que pilotar los coches de papá.

Influencers:

Recientemente varios influencers sacaron un video para concienciar a los jóvenes, #EresJovenNoInmortal (ojo, recordad el contexto, primero la culpa fue de los mayores, esos inconscientes para los que un virus si no se ve no existe, ahora el problema son los jóvenes, todo el día medio mamaos y de botellón, y bueno… en un mes serán las familias, y esa estúpida  insistencia en quererse y tratar de pasar juntos la navidad.

El video ha sido bastante polémico, por un lado porque orientado a jóvenes esté protagonizado por adolescentes con acné como Pelayo o Fran Rivera…, por otro, la gota que colma el vaso, porque las personas que salen en el video indicando que cumplas las normas, luego se las pasan por el forro en su día a día, y no sólo eso, sino que lo comparten en redes sociales, que para más inri consumen los jóvenes a los que tratan de concienciar. 

Es como si te dijeran que te pongas el casco en la moto en un video lacrimógeno, mientras ellos lo llevan debajo del sobaco en su día a día en instagram… bueno, corrijo el símil, no llevan casco ni debajo del sobaco en su día a día.

Resumiendo, es patente que si realmente estos influencers quisieran concienciar de verdad, a través de su actividad diaria darían ejemplo de conductas cívicas. Pero en todo caso, nos parezca lo anterior mal o no, debemos tener en cuenta que ellos son Free covid, pueden quedar con más de 6 amigos, estar sin mascarilla, saltarse horarios o restricciones, y no pasará nada, ni para su salud, ni la tuya si estuvieras de farra con ellos. Por ejemplo, no tiene sentido alguno, que la policía recientemente haya cortado un fiestón de 40 influencers en Marbella en plan fuera mascarillas, hola balconing y mientras lo grabo en vivo, ya que un posible contagio es más que imposible.

Por tanto otra excepción Free covid increíble, ya no asociada a un espacio, sino a un tipo de persona, que los expertos debieran estudiar más a fondo, porque digo yo, no podría solucionarse esto repartiendo influencers por las comunidades autónomas, es decir, repelen al virus, utilicémoslos, sabemos que por dinero van a ayudar, pues vamos a tiro fijo y empezamos a colocarlos en las plazas y principales calles de las ciudades, o que pasen casa por casa limpiando todo de virus, eso sí, en unas condiciones higiénicas mínimas, ya que más de uno de éstos no sabe lo que es usar camiseta, y no es plan se sienten en el sofá de tu casa a lo comando.

Fútbol:

Bueno, fútbol en general no, una parte del fútbol. Si quieres jugar al fútbol, tiene que ser con las limitaciones de gente y uso de mascarilla (eso depende también de tu Comunidad Autónoma, de la franja horaria, de si es luna llena o cuarto menguante, de si tienes un determinado rango de edad o te gustan o no los macarrones con chorizo). Reconcome además, la polémica con el fútbol base, niños jugando con mascarilla a pesar del peligro de ésta en actividades físicas intensas, más en cuerpos aún en desarrollo.

Para más inri, el Free covid no entiende de igualdad de género, mientras se reanudaron las competiciones profesionales masculinas (liga, champions…), el fútbol femenino se canceló por completo faltando jornadas por disputarse. Y ahora que hemos vuelto del verano, aún hay países dónde ni tan siquiera ha empezado.

Pero en estas, surgen estos campos de fútbol profesional, que albergan las grandes competiciones de Liga y Champions, donde la covid-19 se fulmina nada más asomar la cabecita. Quizá se desintegre por los focos, por la humedad de la hierba recién regada, o tenga algo que ver el material de esas camisetas de futbolista que a los pocos minutos de ponertelas y sin hacer ejercicio alguno ya huelen mal, pero lo que está claro es que no sobrevive en ese entorno.

De modo que un futbolista corre peligro en su día a día, en esas barbacoas o fiestuquis privadas que por algún motivo desconocido ve conveniente compartir con todos por instagram, o de vacaciones en Ibiza (habrá que investigar algún día el por qué de esa íntima relación Ibiza-futbolista), o en sus yates rodeados de colegas…. pero llegan al campo, y seguridad 100%, ni mascarillas, ni distanciamiento, ni nada de nada.. A sudar, a tocar, a compartir y cero peligro para todos.

Así que llega un PSG por ejemplo, se van todos de vacas a Ibiza a celebrar quedar subcampeones de Champions (antiguamente sólo lo celebraban los campeones, pero hoy en día se estila esto también), se cogen el bicho, y nada, en unos días a jugar y cero peligro. Como en el campo no se producen contagios.

Las grandes marcas que los visten a golpe de talonario (Adidas, Nike, Puma…) ya están viendo el negocio, camisetas Free covid, como las de tus ídolos.

¿Y el resto de deportes? Pues sí, ojo, hay más deportes aparte del fútbol en España, aunque muchos no son conscientes de ello. En todo caso se pueden resumir en un “están de la mano”, es decir, si es un deporte masculino de masas, de los que dan millones, pues es Free covid, para todo lo demás estás en peligro, cancelado o con grandes restricciones que lo hacen inviable. Poderoso caballero Don Dinero dicen algunos.

VIPS:

Un VIP, es un very important person, es decir un tipo al que el covid ni se acerca, así de claro. ¿Cómo se puede explicar esto? No hay explicación, el VIP está por encima de todo, y por supuesto, por encima de un triste virus con nombre alfanumérico.

A día de hoy no hay un estereotipo de VIP concreto, hay muchos, aunque todos con un patrón común: el poder, y el dinero, ambos conceptos van más de la mano que chip y chop.

Un ejemplo claro, no hará falta más explicación: 

26 de octubre, en plena pandemia, 48 horas después de decretar un estado de alarma, restricciones en Madrid de todo tipo: limitación a reuniones de 6 personas, limitaciones de horario, de movilidad, de aforo…

El mejor momento para que 150 VIPS se planten en la fiesta organizada por el diario “El español” en el casino de Madrid, una velada “Free covid”, o sea “Free mascarillas”, sin distanciamiento social, Free is free… los 150 en un sitio cerrado compartiendo mesa, disfrutando de la velada, y pasándose restricciones de horario por el… forro.

Aquí una lista con algunos de los ilustres (Ministro de sanidad incluido), y algunas fotos que demuestran, que si eres VIP, estás por encima del bien y del mal, y por tanto para ti no hay covid-19 ni leches en vinagre:

  • Salvador Illa, ministro de sanidad
  • Margarita Robles, ministra de Defensa (PSOE)
  • José Manuel Rodríguez Uribes, ministro de Cultura (PSOE)
  • Juan Carlos Campo, ministro de Justicia (PSOE)
  • Félix Bolaños, secretario general de presidencia del Gobierno (PSOE)
  • Pablo Casado, presidente del PP
  • Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos
  • Isabel Díaz Ayuso, presidenta de Madrid (PP)
  • José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid (PP)
  • Teodoro García Egea, secretario general del PP
  • Emiliano García Page, presidente de Castilla-La Mancha (PSOE)
  • Dolores Delgado, Fiscal General del Estado
  • Miguel Ángel Villarroya Vilalta, jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD)
  • Fernando López Miras, presidente de Murcia (PP)
  • Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid (Cs)
  • Florentino Pérez, presidente de ACS / Real Madrid
  • Pedro J. Ramírez, director de El Español
  • Felipe Reyes, capitán del Real Madrid de baloncesto
  • Pablo Laso, entrenador del Real Madrid de baloncesto
  • Gregorio Marañón, presidente del Teatro Real
  • Andrés Rodríguez, CEO de Spain Media
  • María Luisa Martínez Gistau, directora ejecutiva de comunicación de CaixaBank
  • Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy
  • Cristina Álvarez Guil, consejera de El Corte Inglés
  • Eduardo Pastor, presidente de Cofares
  • María Vila, directora general de Medtronic
  • Eduardo Petrossi, consejero delegado de Mahou-San Miguel
  • Antonio Coimbra, presidente de Vodafone España
  • Juan Abarca, presidente de HM hospitales
  • Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin
  • Hilario Albarracín, presidente de KPMG España
  • Rosauro Varo, CEO de GAT
  • Isaías Táboas, presidente de Renfe
  • Federico Linares, presidente de EY
  • Antonio Huertas, presidente de Mapfre
  • Luis Cortina, director general de Siemens Healthineers
  • Dionisio Martinez de Velasco, managing director de Dräger España
  • José Aljaro, CEO de Abertis
  • Luis Mayero, consejero de Asisa
  • Luisa García, directora general de las operaciones de Llorente y Cuenca
  • Ignacio Quintana, director general de Spain Media
  • Antonio Huertas, presidente de Mapfre

A continuación algunas fotos de las fiestuki …

PD: las de algunos protagonistas parecen haber desaparecido de la tierra, salieron las fotos, trending topic y good bye…

https://twitter.com/m_degracia/status/1321100060965425153?s=20

Casas de apuestas:

Lo siento, es que no puedo morderme la lengua en este aspecto, y como no puedo pues lo añado a la lista.

Esas casas de apuestas, que ahora copan nuestros barrios con la complicidad de nuestros responsables políticos, con todo lo que ello conlleva… y me quedo ahí, quizá tenga ganas de hablar de ello en otro post laralba…

Estos centros ojo, son Free covid, como lo oyes. ¿Sorprendente verdad?

Parques cerrados, establecimientos cerrados, hostelería cerrada, centros deportivos cerrados, gimnasios cerrados, etc… , etc… y las casas de apuestas como indispensables abiertas. ¿Hay intereses detrás de todo esto? No creo, simplemente es casualidad, una pegatina más de Free covid por favor.

Más sitios Free

Seguro que hay más sitios y personas Free, pero después de escribir del tirón todo lo anterior, me he quedado sin fuerzas para seguir enumerando excepciones, ¿se te ocurre algún lugar más? coméntanos por redes sociales, al menos echaremos unas risas.

Algunas conclusiones finales:

Son muchas las consideraciones que uno trata de razonar en esta amarga situación, viendo sin sentidos por doquier, pero es que además, hay que medir las palabras, porque de otro modo y más con la politización y polarización que hay de todo hoy en día, incluido este maldito virus, cualquier cosa que digas se saca de contexto.

En todo caso me gustaría despedir este artículo con 3 pilares “olvidados” en esta pandemia:

El sentido común: 

Que dicta que del mismo modo que tenía sentido ponerse el kit marciano (mascarilla, guantes…), aunque todo el mundo te mirara como un bicho raro en plena 1ª ola y confinados, en ese tiempo en que no era obligatorio y además el Gobierno señalaba que la mascarilla no servía para nada, también tiene sentido ahora dejar la mascarilla en el bolsillo si estás en la calle en un espacio abierto, y sin un ser vivo a menos de 20 metros. 

Este sentido común que dicta que de la misma manera que no tiene sentido combatir una gripe, el sarampión o el SIDA prohibiendo salir de casa a las 9 de la tarde, tampoco tiene sentido para la covid-19, que igualmente te va a poder infectar en horario diurno.

Este sentido común, que demuestra no tiene sentido limitar la libertad de movimientos sino es para ir a trabajar, o es que el coronavirus te pregunta antes de tratar de infectarte: “está usted aquí por motivos de trabajo u ocio”.

Este sentido común que replantea los Free covid anteriormente comentados, y otros millones de ejemplos más que nos encontramos a diario.

Libertades individuales:

Lo anterior hace preámbulo a que por mucha restricción que haya, ya somos mayorcitos para saber qué debemos y no debemos hacer.

Prohibir por prohibir, lo único que hace es restringir libertades a los cumplidores, que llegará un momento, más pronto que tarde, ya no soportarán más esta carga. Mientras tanto, para los que siguen en otra onda, lo mismo les va a dar. Para aclararnos con un ejemplo, si tu pones toque de queda a las 9 de la tarde, probablemente jorobes a la persona que aprovechaba esa hora para dar un paseo y dejar dormido en carro a su bebé guerrero, o al que simplemente terminaba su jornada laboral y salía a estirar las piernas. Pero al grupo de 15 que va a quedar para hacer botellón, le va a afectar poco o nada, porque lo va a hacer igualmente en unas circunstancias u otras.

Siempre habrá personas que se quedarán lo máximo en casa por precaución, mientras otras saldrán a la calle incluso teniendo conocimiento que son positivos, y eso es muy difícil de combatir, si no es con consecuencias serias para este tipo de comportamientos.

Por otro lado, creo es hora de replantear el estado de violación continuo de las  libertades individuales básicas, que como comento además afectan a los más “cumplidores”. Uno siempre pensó que bajo el paraguas de un estado democrático moderno, una constitución, o una carta de derechos humanos, éstas siempre estarían a salvo, cuestión de sobra demostrada que no es así. Una duda ¿las recuperaremos algún día?

Y es que se puede edulcorar como se quiera, pero un confinamiento en casa es básicamente un arresto domiciliario, con una salvedad, en el primero pretenden además que salgas y te expongas para ir a trabajar. Es algo así como salir es peligroso, te encierro en casa, eso si, ve a currar todos los días, si mueres en el transcurso te quedará el consuelo de que contribuiste generando riqueza al país hasta el último suspiro.

Los caminos:

Y enlazamos con los 2 únicos caminos de salida factibles:

  • Hacer un China: Es decir, confinar de forma dura y seria, combinar lo anterior con pruebas, pruebas y más pruebas. Y combatir realmente al virus para salir de ésta, con el contra de que pasaremos un par de meses infernales, pero el pro de que saldremos luego hacia adelante del mismo modo que lo ha hecho incluso el epicentro de la pandemia (Wuhan hoy). Ojo, que tampoco puede uno creer que en China ha desaparecido el virus por completo, ¿o es que ya nadie recuerda las mentiras y cifras anteriores de este país?, no obstante, está claro que andan mucho mejor, y teniendo en cuenta sus inicios, es una victoria.
  • Convivir con el virus: Que al final es en principio la opción adoptada en Europa. La hoja de ruta es clara: tratar de respetar lo máximo posible las libertades básicas de la ciudadanía, evitar un cierre total de la economía, y esperar que una cura llegue lo antes posible. En principio parte de un buen plan, adaptado además a la forma de ser europea, sin embargo, lo que nos estamos encontrando en la realidad, es que las libertades se ven seriamente afectadas, la economía también, y entre tanto el virus sigue campando a sus anchas, no va a desaparecer sólo. Y se habla de vacunas, que estoy seguro de que llegarán y funcionarán, pero a día de hoy sigue sin ser nada tangible, y el baile de fechas y promesas empieza a ser un cachondeo. El último anuncio de Pfizer por ejemplo demuestra que sí pero no, es decir, anuncian un 90% de efectividad de su vacuna (sin pruebas, sólo una nota de prensa), sube en la bolsa como la espuma, y su CEO aprovecha para vender su cartera de acciones a lo loco… una reflexión, si realmente es tan efectiva esta vacuna, ¿no ganará más su CEO vendiendo acciones cuando sea una realidad? 

En todo caso, a pesar de los contras anteriores, países como Nueva Zelanda han demostrado que este camino de convivencia es más que viable, es decir, se trata de un caso de éxito en el cual fijarse para establecer políticas, y si, Jacinta Ardem es además una referencia a seguir, en lugar de cualquiera de los influencers que la montaron en Marbella.

En fin, importante, con todo lo anterior, no quiero dar a entender que un camino sea mejor que otro, realmente los dos son malos, muy malos, y nos van a amargar la vida, lo mejor es prepararse para lo que viene, porque será duro, muy duro, y anímicamente lo afrontaremos muy tocados.

Pero lo que sí hay que exigir no obstante, es que elijamos un sendero u otro, las cosas se hagan bien. Es decir, casi 1 año después de que comenzase todo en China, hay demasiado conocimiento y experiencia acumulada, como para seguir dando palos de ciego.

Nota importante: Teniendo en cuenta la politización de todo, me gustaría dejar claro que no uso twitter, ni tampoco sigo ni tengo interés de seguir a los autores de los tweets integrados en el artículo. La inclusión de éstos ha sido al azar, el objetivo simplemente ha sido obtener imágenes que dieran veracidad al texto, y que además no fueran de una fuente periodística oficial, con la cuál hay que tener especial cuidado para no quebrantar derechos de autor.

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