Laralba Natalidad

El extraño nexo entre natalidad y licor ruavieja

Resulta por un lado, que últimamente no estamos muy dados a la tarea de hacer bebés en España. En 2017 nuestro índice de fecundidad (media de hijos por mujer) fue de 1,31, un dato bastante alarmante, que pone en jaque la pirámide de población, lo que sin entrar en detalle, es cosa mala. Esto ha sido origen de distintos debates políticos, y ha tenido como consecuencia propuestas como la ampliación de la baja por paternidad, o la activación de ciertos incentivos económicos.

Sin embargo este tipo de tenues medidas no termina de tener efecto en las gráficas de natalidad, cuya tendencia de caída libre se repite año tras año. España está a la cola de Europa, donde la media de fecundidad sube al 1,8. Incluso comparándonos con países parejos como Italia, que no están en su mejor momento, tampoco salimos bien parados.

Por otro lado, está la emotiva campaña “Tenemos que vernos más” de Licores Ruavieja.

El video, con más de 13 millones de reproducciones, que si no lo conoces, merece la pena ver (aquí te dejo el enlace), muestra entrevistas reales a personas, y su reacción al enterarse del tiempo que les queda por pasar juntos. Incluso han puesto una calculadora on-line, por si quieres conocer el tiempo que te queda con alguien en particular.

La campaña trata de hacer reflexionar sobre el tiempo que malgastamos con el móvil, las redes sociales, las series de TV… en lugar de lo realmente importante, las personas a las que queremos.

Hasta aquí todo bien, el video es genial, el mensaje llega de verdad, y francamente todo el rollo te hace reflexionar un poco. Tras verlo, inmediatamente tienes ganas de comertarlo con alguien. Incluso si eres un poco noñas, y ojo que ahí casi estuve, se te termina cayendo la lagrimilla en la segunda parte del video.

Ahora te estarás preguntando, ¿qué tienen en común los bebés y el orujo?… a priori parece que hemos llegado a un callejón sin salida, algo parecido a lo que les pasó a los guionistas de “Perdidos” al final de la serie, pero tranquis, creo que esta vez podemos conseguir algo de sentido a todo esto.

Retomemos la primera cuestión, ¿por qué tenemos tan pocos niños en España?, lo primero es responder si realmente queremos tener más niños, pudiendo claro está, físicamente tenerlos. Y he aquí el problema, a través de distintos estudios, entre ellos del INE, se pone de manifiesto que tenemos menos hijos de los que desearíamos, así por ejemplo, a 3 de 4 españoles les gustaría tener 2 hijos, y la mitad de mujeres de entre 45-49 años sin hijos, señalan que desearían haber sido madres.

¿Dónde surge la sorpresa?, cuando el principal motivo aludido para no tener más hijos no es el económico, más teniendo en cuenta este periodo de crisis económica perpetua que nos estamos comiendo. En su defecto, el principal problema señalado es el relativo a conciliación de vida familiar y laboral.

Hay más motivos, el económico de hecho también es importante, quedando en segundo lugar, y luego se puede decir que existe una categoría “Otros” con un porcentaje muy inferior a las 2 causas principales, donde se agrupan motivos como que una mujer sólo haya conocido garrulos y gilipollas a lo largo de su vida, y que por ende haya preferido quedarse sóla. En todo caso, a pesar de la cantidad de garrulos existentes, esos porcentajes quedan muy alejados del principal.

Al hilo de todo esto, tengo una frase grabada a fuego de una persona allegada. Se trata de una madre que volvía a trabajar tras su permiso de maternidad (recordad que son 16 semanas), hablaba de la pena de dejar a su pequeño, del problema de mantener la lactancia materna currando (la OMS recomienda se mantenga mínimo hasta los 2 años), y en definitiva de la tristeza de dejar sólo a esa criatura para la cual su madre lo es todo (y eso lo reconoce un padre de los que arriman el hombro). El caso es que estábamos en éstas, cuando ella exclamó la frase en cuestión, que nunca olvidaré: “Es muy triste tener hijos y no poder cuidarlos”.

Y al menos desde mi punto de vista, esa afirmación tiene toda la razón del mundo. Queda mucho por hacer en este país en lo relativo a la conciliación laboral y familiar. Se alargaría mucho este artículo discutiendo medidas concretas, problemas, soluciones…. pero creo muy recomendable, sobre todo si sois padres, ver el capítulo de Salvados #ElMilagroDeConciliar, dónde se compara nuestro modelo con el de Suecia.

Y qué pasa con Ruavieja, pues que veo un pero y gordo en esta genial campaña publicitaria: el equívoco sobre el origen del problema. Para ellos, éste se ciñe al tiempo que consumimos frente al smartphone, en redes sociales o viendo contenidos audiovisuales… Pero, ¿son realmente estos los culpables de que no estemos más con nuestra gente?

Está claro que ser un yonki del móvil, o vivir a través del muro de tu red social favorita, no es nada bueno para tu salud, es origen de estados de depresión, problemas de autoestima, y originales guiones de BlackMirror (PD: esta serie siempre da que pensar al coco).

Pero el caso es que tratando de generalizar, y dejando los casos perdidos a parte, se demuestra que el móvil no es quién roba tu tiempo, es más, con el poco tiempo libre que tenemos, probablemente no pudiera robarlo aunque quisiera.

Incluso, tratando de ver el lado bueno del cacharro, es gracias al móvil que estamos en contacto con nuestros seres queridos cuando hay distancia de por medio. Sobre todo si como es el caso del que escribe, se vive en un Palencia, y la mayor parte de amigos quedan en Madrid, País Vasco o Cataluña por falta aquí de oportunidades de trabajo.

¿Cuál es el problema que Ruavieja no ha detectado o más bien querido detectar? Pues el mismo de que tengamos menos niños de los que queremos: la conciliación laboral con vida social y amigos.

Damos por hecho que los de la campaña, que son unos cracks conocen el motivo real, pero no queda igual el anuncio si termina con un curra menos y dedica más tiempo a los tuyos, sobre todo si no hay respuesta al cómo currar menos.

Es un hecho que el ser humano cuida sus relaciones sociales sobre todo de joven, y que él cénit del tiempo dedicado a éstas corresponde a su adolescencia. Es cuando empezamos a currar y ceñirnos a largas jornadas de trabajo, cuando disminuye dramáticamente el tiempo dedicado a los nuestros.

La realidad es que el día posee 24 horas, y más de un tercio de este tiempo es dedicado al trabajo. La jornada estándar de 8 horas, se ve aumentada con los traslados de casa-trabajo, trabajo-casa, cuya media en España es de 57 minutos.

Tic tac

Si a 24h, le restamos 9h correspondientes al trabajo, y 8h correspondientes a dormir, resulta que quedan 7h para hacer todo lo demás: desayunar, comer, cenar, labores domésticas, compra, niños, aseo, cocinar, familia, amigos, hobbies, compra, deporte, etc…

Lo anterior se agrava además con el tipo de horarios laborables en España, donde la jornada continua brilla en general por su ausencia. Si ya resulta difícil hacer mucho en tan poco tiempo, si éste está mal repartido es aún más complicado. Son muchos los que prácticamente salen de casa a las 8 para dejar a los niños con los abuelos o la guarde, y vuelven a las 9 de la noche, casi sin tiempo para atender a sus hijos (baño, deberes…), cenar, cocinar para el día siguiente, ducharse y dormir…

A día de hoy en España, existe un grave problema de conciliación de vida familiar y laboral, que lleva a una gran mayoría de casos, a ver a nuestros amigos 2 veces al año, y a dejar la educación de nuestros hijos a abuelos y guarderías.

Dentro de poco además, llegarán las consecuencias de las últimas tendencias laborables, que complicarán aún más el escenario:

  • Por un lado, la generación actual no podrá como los abuelos actuales, cuidar de sus nietos, entre otras cosas porque la edad de jubilación cada vez se retrasa más y más, y es posible que para entonces o bien estemos currando hasta los 90 años, o viviendo debajo de un puente porque el sistema de pensiones ha petado. Además esto es aplicable a los 2 miembros de la pareja de abuelos, ya que en la actualidad no se sale adelante con un sólo sueldo.
  • La deslocalización del trabajo cada día toma más importancia. Comunidades como las 2 Castillas y Extremadura son auténticos solares. A día de hoy se pone especial énfasis sobre la cantidad de jóvenes españoles que terminan saliendo al extranjero por trabajo, pero se olvida la cantidad de jóvenes que salen de sus hogares hacia las comunidades ricas. Una vez allí no sólo se complica mantener las relaciones con familiares, amigos y seres queridos, sino criar a los hijos sin la ayuda de éstos.

Solución: existen muchos modelos y políticas para dar la vuelta a la tortilla y poniéndonos filosóficos hacer de éste “un mundo mejor”. Pero desgraciadamente no se ve factible aplicar ninguna. Por un lado los de arriba están más interesados en llegar al poder, mantener el mismo, y enriquecerse que en estar pendientes de si tú o yo andamos jodidos con el sistema actual. Agentes de presión, como los medios de comunicación o sindicatos están totalmente politizados, y para el caso son más de lo mismo pero con otras siglas. Los agentes de la industria no van a proponer medidas que vayan contra sus intereses, para ellos en general eres un número. Por último relativo a movilización, me temo que España no es Francia, aquí se traga mucho, y hasta que no explote la situación, previsiblemente no sucederá nada.

Por tanto, ánimo, y si la cosa se pone mala, no tires demasiado del licor Ruavieja, puede darte más dolores de cabeza de los que ya tienes.

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